Bernarda Vásquez Méndez: Primera Mujer en Votar en Costa Rica

Historia cívica y las instituciones democráticas de Costa RicaEl 30 de julio de 1950, una campesina de 27 años llamada Bernarda Vásquez Méndez se dirigió a un centro de votación en La Fortuna, en el cantón de San Carlos de Alajuela, y depositó su voto, convirtiéndose en la primera mujer en votar en la historia de Costa Rica. Fue un acto sereno, casi reticente, pero selló una promesa democrática que había sido escrita con sangre apenas dos años antes.

El camino de Costa Rica hacia el sufragio femenino universal en Costa Rica pasa por los turbulentos sucesos de 1948. Comprender esa historia —y a la mujer en su centro— le ofrece al viajero y al aficionado a la historia una ventana vívida hacia los ideales que forjaron el país que visita hoy.

La Guerra Civil de 1948 y el Nacimiento de una Nueva Constitución

El camino de Costa Rica hacia la democracia estuvo lejos de ser sencillo. Tras independizarse de España en 1821, el país pasó gran parte del siglo siguiente bajo el dominio de una élite cafetalera, salpicado de golpes militares que reemplazaban una oligarquía estrecha por otra. La transformación política real no llegaría sino hasta finales de la década de 1940.

Patrimonio cultural e historia de Costa RicaEl detonante fue la disputada elección presidencial de 1948. Cuando el gobierno en el poder anuló los resultados que le habían sido adversos, José Figueres Ferrer —un agricultor y empresario al frente de una milicia entrenada en Guatemala— lanzó un levantamiento armado. La guerra civil resultante duró aproximadamente seis semanas y cobró más de 2.000 vidas. Sigue siendo el episodio más violento de la historia costarricense moderna.

Figueres salió victorioso y, en lugar de consolidar su poder personal, aprovechó el momento para impulsar reformas de gran alcance. Una asamblea constituyente redactó una constitución enteramente nueva, ratificada en 1949, que transformó la sociedad costarricense de maneras que la definen hasta hoy:

Por eso, los visitantes de hoy encuentran un país que se describe con orgullo como la democracia estable más antigua de América Latina y que ha mantenido un gobierno civil electo durante décadas sin interrupción. El país abolió su ejército en 1948, hecho conmemorado en el escudo nacional y arraigado en el orgullo nacional.

30 de Julio de 1950 — Una Mañana Histórica en La Fortuna

Participación cívica en las elecciones democráticas de Costa RicaLa primera elección abierta a las mujeres fue una votación municipal en las comunidades de La Fortuna y La Tigra, que decidía si estos poblados pasarían del cantón de San Ramón al de San Carlos. Era un asunto local —no un espectáculo nacional— y Bernarda Vásquez Méndez se levantó antes del amanecer para participar en él.

Ella recordaba la sensación general de entusiasmo en la comunidad, aunque se sentía más observadora que protagonista. “Era una simple campesina”, dijo en entrevistas posteriores. “La política y las elecciones eran cosas que no parecían afectarme.” La conciencia de que estaba haciendo historia estaba presente, pero le costaba emocionarse ante ese hecho. Emitió su voto, y el momento quedó consignado en los libros de historia.

Esta ambivalencia honesta quizás sea más aleccionadora que cualquier relato triunfalista. Los logros democráticos de Costa Rica en 1949 no fueron el fruto de un movimiento de masas único, sino de un momento constitucional que se fue filtrando lentamente hacia la vida cotidiana —y hacia la conciencia de ciudadanos ordinarios como doña Vásquez.

Durante mucho tiempo, vallas a lo largo de la carretera que atraviesa La Fortuna han recordado a los transeúntes el derecho al voto que fue “consagrado aquí”. Los vecinos de la zona han señalado con visible orgullo el camino a su casa a quienes la visitan: una vivienda modesta en una calle angosta, donde placas, fotografías y reconocimientos presidenciales cuelgan de las paredes junto a un altar al Divino con cuidadoso mantenimiento.

La Mujer Detrás de la Historia

Tradiciones religiosas y culturales de Costa RicaBernarda Vásquez Méndez creció en una finca familiar y asistió a la escuela solo hasta cuarto grado, momento en que su presencia era necesaria a tiempo completo en el campo. Aprendió a leer y a escribir, y nunca se casó. Por más de cincuenta años compartió su hogar con su hermano Francisco en la misma casa de La Fortuna.

Era una mujer de rutina tranquila y fe profunda. Quienes la visitaban en sus últimos años la encontraban con un rosario entre las manos y el aroma familiar de velas y flores flotando por los cuartos. Las placas de los presidentes habían acumulado polvo en sus clavos; el altar a la Virgen lucía un mantel blanco recién puesto y flores nuevas. El contraste decía algo sobre dónde depositaba sus verdaderas lealtades.

Su pensión del gobierno era exigua —muy por debajo de cualquier medida razonable de pobreza—, un hecho que a los observadores les resultaba una dolorosa ironía para una mujer honrada en ceremonias oficiales y citada en libros de texto como símbolo del despertar democrático de Costa Rica. El país recordaba su hito mientras dejaba sus circunstancias materiales libradas casi al azar.

Cuando en sus últimos años le preguntaban si había algo que todavía deseara, ella hacía una pausa y respondía simplemente: morir. La respuesta silenciaba la sala. Luego se ponía de pie, se guiaba a lo largo de las paredes familiares con el tacto, y ofrecía a sus visitantes picadillo casero. La conversación giraba entonces hacia el clima, el fútbol y la comida. Era, ante todo, una persona —no un monumento.

Lo Que Esta Historia Significa para la Identidad Costarricense

Las reformas constitucionales de 1949 en Costa Rica no son historia política distante. Son la base viva de un país que desde entonces ha construido uno de los índices de calidad de vida más altos de América Latina, ha sostenido una democracia funcional a través de convulsiones regionales, y se ha ganado una reputación de protección ambiental y gobernanza pacífica.

La historia del sufragio se conecta con un conjunto más amplio de valores que los viajeros perciben al llegar: una seriedad cívica genuina, una ausencia de presencia militar (reemplazada por una robusta inversión social) y un orgullo nacional fundamentado menos en el dominio que en los principios democráticos. Las páginas de información general sobre Costa Rica e historia de este sitio siguen estos hilos a través de la cultura, el gobierno y la vida cotidiana.

Los visitantes interesados en esta dimensión de la cultura costarricense la encontrarán entretejida en San José —la capital, sede del Museo Nacional, el Teatro Nacional y las plazas públicas donde la vida política se desarrolla abiertamente— y en la provincia de Alajuela, donde La Fortuna se asienta en los paisajes del norte-centro de Costa Rica.

Cómo Visitar la Zona de La Fortuna

La Fortuna es conocida hoy principalmente como la puerta de entrada a la región del Volcán Arenal, que atrae visitantes por sus aguas termales, canopy y aventuras en la selva. Pero guarda también esta distinción histórica más discreta: el lugar donde una campesina ejerció por primera vez un derecho que le había sido negado a la mitad de la población.

Si planea visitar Costa Rica y desea comprender qué hace a este pequeño país singular entre sus vecinos, la historia de Bernarda Vásquez Méndez es un buen punto de partida. Un país que abolió su ejército, extendió el derecho al voto en 1949 y construyó instituciones estables a lo largo de las décadas siguientes tomó una serie de decisiones deliberadas. La mujer que depositó aquel primer voto en una mañana de julio en La Fortuna fue —consciente de ello o no— el rostro humano de una de esas decisiones.

Para más contexto sobre la historia y el orgullo cívico de Costa Rica, explore la sección de información general sobre Costa Rica, o lea sobre los símbolos nacionales que reflejan estos valores. ¿Planea un viaje? Consulte los consejos para viajar a Costa Rica para obtener orientación práctica sobre cómo aprovechar al máximo su visita.

Frequently asked questions

¿Cuándo obtuvieron las mujeres el derecho al voto en Costa Rica?

El sufragio femenino quedó establecido en la constitución de 1949, promulgada tras la guerra civil de 1948. La primera elección en que las mujeres pudieron participar se celebró el 30 de julio de 1950.

¿Quién fue la primera mujer en votar en Costa Rica?

Bernarda Vásquez Méndez, una campesina de la zona de La Fortuna de San Carlos, emitió el primer voto femenino en la historia costarricense el 30 de julio de 1950. Tenía 27 años en aquel momento.

¿Quién otorgó el derecho al voto a las mujeres en Costa Rica?

José Figueres Ferrer, quien tomó el poder tras la guerra civil de 1948, dirigió la redacción de la constitución de 1949, que concedió el sufragio pleno a las mujeres y los derechos de ciudadanía a los costarricenses negros.

¿Qué más ocurrió en la revolución costarricense de 1948?

La guerra civil de 1948 y sus consecuencias produjeron reformas profundas: Costa Rica abolió su ejército, estableció la reelección presidencial limitada, garantizó el sufragio universal y concedió la ciudadanía a los costarricenses negros. Estos cambios convirtieron a Costa Rica en una de las democracias más estables de América Latina.

¿Dónde queda La Fortuna, donde votó Bernarda Vásquez Méndez?

La Fortuna es una comunidad en el cantón de San Carlos de la provincia de Alajuela, en el norte-centro de Costa Rica. Hoy es conocida principalmente como la puerta de entrada a la región del Volcán Arenal, y atrae visitantes por sus aguas termales y actividades de aventura.