Impuestos en Costa Rica - Negocios y Economía

Impuestos

billet.jpg

Al organizar un negocio en Costa Rica, los emprendedores deben ser capaces de identificar y aprovechar las oportunidades comerciales que se presenten. Para ello, es necesario analizar las oportunidades tributarias, los riesgos y las obligaciones formales en conjunto con otros factores que pueden incidir en el negocio, tales como la economía del país, la seguridad, el entorno, la estabilidad del gobierno, entre otros.

En lo que respecta específicamente a los aspectos tributarios, Costa Rica ofrece una variedad de oportunidades. Muchas de ellas pueden aprovecharse mediante una organización oportuna y completa del negocio desde el inicio de actividades en el país. El simple hecho de que el sistema tributario costarricense se base en el principio de territorialidad puede generar ciertos beneficios fiscales en circunstancias específicas —por ejemplo, en actividades transfronterizas—. Sin embargo, esto no es una regla general y cada situación debe evaluarse de manera individual.

Los contribuyentes residentes pueden gozar de otros beneficios tributarios relacionados con el diferimiento de impuestos (como el beneficio fiscal para promotores inmobiliarios) o bien pueden obtener ganancias de capital no gravables cuando provengan de activos no depreciables y actividades no habituales. En cuanto a los no residentes, bajo condiciones específicas, se les permite disfrutar de una exoneración al remitir ingresos al exterior. Por lo tanto, la posibilidad de aprovechar las oportunidades que ofrece nuestro sistema tributario depende, en gran medida, del acceso oportuno a información adecuada por parte de un asesor fiscal.

En estas líneas deseamos ofrecer un panorama general de las principales obligaciones tributarias que surgen al hacer negocios en Costa Rica. Para tal efecto, nos enfocaremos en los principales impuestos aplicables tanto a empresas locales como extranjeras que operan en el país. Estos son: el Impuesto sobre la Renta aplicable a contribuyentes residentes y no residentes; el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el impuesto de patente municipal.